• «Una tripulación no es un equipo. Es algo más difícil y más raro.

    Es gente que está ahí siempre, sin condiciones. Que rema junta cada minuto con el mismo propósito. Que se sacrifica en silencio. Que da y que exige al mismo tiempo.

    Desde el espacio, alguien me preguntó qué impresión me había causado ver la Tierra. Y lo que me golpeó no fue la Tierra: fue la oscuridad que la rodeaba. La Tierra era solo un bote salvavidas. Suspendido. Perturbadoramente solo en el universo.

    No sé todo lo que este viaje tiene aún que enseñarme. Pero sé una cosa nueva.

    Planeta Tierra: tú eres una tripulación.»

    Christina Koch, astronauta, de regreso a la Tierra tras su misión Artemis 2 de viaje alrededor de la Luna junto a otros 3 compañeros astronautas.

  • La vida es injusta. Tremendamente injusta. No todo el mundo tiene las mismas oportunidades ni la misma suerte.

    Correr, en cambio, es muy diferente. Es mucho más justo y agradecido y te devuelve exactamente lo que le das, ni más ni menos.

  • Cada sábado recibo la magnífica newsletter «Nada importa» de Jesús Terrés.

    Hoy escribe acerca de La Zona y textualmente la describe así:

    «Siempre sé cuando estoy en la Zona. Cuando estoy en la Zona no deseo estar en ninguna parte. Mientras que cuando no estoy en la Zona siempre deseo estar en otra parte, y me gustaría estar en la Zona.

    Hace poco me preguntaron, en una entrevista, de qué iba la vida. No recuerdo qué respondí, sí sé lo que diría hoy: buscar tu Zona incansablemente (sin descanso, con ahínco, con cada célula de tu cuerpo) defenderla sin piedad, plantar antorchas en la frontera, tatuarte en los huesos el camino hasta ella. Porque el resto son tan solo lugares de paso.»

    Jesús Terrés

    (una de mis zonas va de Hopkinton a Boylston Street, ¡ahí lo dejo!)

  • Han pasado más de 2.400 años desde que se formuló y hoy es más vigente que nunca.

    «Solo sé que no sé nada.» (Sócrates)

  • Me gusta escribir en este blog. Aún no sé si esto que escribo sirve para algo, pero lo publico de todas formas. Estoy aprendiendo que el pensamiento en voz alta puede tener valor.

  • Cada vez más, adquirimos una presión invisible cuando recibimos un mensaje, email o notificación. La rapidez en su contestación no puede ser la medida de nuestro compromiso. He comprobado, con años a cuestas, que las respuestas que más valor han aportado son las que maduré durante una tarde de caminata, o durante un entrenamiento largo. La lentitud no es dejadez. Es respeto. (eso sí, indicando al remitente que mi respuesta requiere un tiempo adecuado a la importancia que le doy a su consulta).

  • «En el ámbito cognitivo, existen dos modos de pensamiento: el Pensamiento Rápido, analítico y para urgencias, y el Pensamiento Lento, que favorece la creatividad y la introspección.

    La investigación demuestra que un estado relajado favorece la generación de ideas profundas, por lo que es esencial aprender a «cambiar a un engranaje más bajo» para obtener insights que no son evidentes bajo presión».

    (Elogio de la lentitud – Carl Honoré)

  • «…lo educativo no es sobreproteger, sino ayudar a que las personas afronten y comprendan que los actos tienen consecuencias, positivas y a veces negativas.»

    (Bailar con la soledad – José María Rodríguez Olaizola)

  • He escuchado hoy una magnífica entrevista al publicista Luis Bassat. De entre los temas comentados, me he quedado con su decisión consciente y estratégica de ser amable, de ser amable con los demás. Opina que el mundo puede ser duro y confuso, y que su forma de afrontarlo es eligiendo la empatía, la paciencia y la comprensión, incluso cuando todo parece caótico o injusto.

  • Poder explicar algo de forma sencilla y comprensible, me proporciona alegría y mucha utilidad. Si además lo consigo con conceptos, a priori complejos técnicos, la recompensa es aún muchísimo mayor