Han pasado más de 2.400 años desde que se formuló y hoy es más vigente que nunca.
«Solo sé que no sé nada.» (Sócrates)
Cada vez más, adquirimos una presión invisible cuando recibimos un mensaje, email o notificación. La rapidez en su contestación no puede ser la medida de nuestro compromiso. He comprobado, con años a cuestas, que las respuestas que más valor han aportado son las que maduré durante una tarde de caminata, o durante un entrenamiento largo. La lentitud no es dejadez. Es respeto. (eso sí, indicando al remitente que mi respuesta requiere un tiempo adecuado a la importancia que le doy a su consulta).
«En el ámbito cognitivo, existen dos modos de pensamiento: el Pensamiento Rápido, analítico y para urgencias, y el Pensamiento Lento, que favorece la creatividad y la introspección.
La investigación demuestra que un estado relajado favorece la generación de ideas profundas, por lo que es esencial aprender a «cambiar a un engranaje más bajo» para obtener insights que no son evidentes bajo presión».
(Elogio de la lentitud – Carl Honoré)
He escuchado hoy una magnífica entrevista al publicista Luis Bassat. De entre los temas comentados, me he quedado con su decisión consciente y estratégica de ser amable, de ser amable con los demás. Opina que el mundo puede ser duro y confuso, y que su forma de afrontarlo es eligiendo la empatía, la paciencia y la comprensión, incluso cuando todo parece caótico o injusto.
Ésta es mi primera publicación en mi blog personal. Acabo de crear con ayuda de Claude mi primera página web personal (https://fernandomartincaneque.com) y al alojarlo en mi proveedor de hosting, he descubierto que también incluye un blog personal.
Tengo pendiente pensar si uso este blog para escribir mis ideas